“He estado intentando convencerme de que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso, pero no tiene porqué ser una tragedia. Si uno no dejase nunca a nada ni a nadie, no tendría un espacio para lo nuevo. Evolucionar constituye una infidelidad: a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo… Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, que garantizaría la fe en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser no sólo diferentes, sino mejores.”
Carta de Andrea a Ramiro, en “Todas las canciones hablan de mí”, de Jonás Trueba.
Una buena cita, con frases cargadas de razón: si no cambiamos, nos anquilosamos.
Yo creo que es doloroso para el que abandona, pero una tragedia para el abandonado. Hasta que, pasado el tiempo necesario para cada uno, deja de serlo. Y es que los apegos, y las cosas del querer son difíciles de entender … ( uff, me salió la rima )
Aunque también leí una vez por ahí que el que abandona suele ser porque se sintió abandonado antes. En fin…
Sí, esa cita de tu último comentario la había escuchado con una formulación diferente: el que es abandonado es porque, de algún modo, y con anterioridad, ya había dejado de querer. De esta forma, el abandono sería una mera confirmación de un estado de hecho.
La peli es distraída. Me hizo gracia ver el abordaje que de estos temas amorosos hacía el Trueba más joven, con un sello generacional diferente. Recomendable, creo yo, aunque en esto de las recomendaciones últimamente acierto poco. Recomiendo sin dudar la última de Woody, “Midnight in Paris”. Las mismas claves de nuevo, con el toquecillo mágico de “La rosa púrpura..” y “Alice”. Saludos!
¡ Me encantó, la ví este finde !!!!!!. Me reí mucho, sobre todo con Hemingway, Dalí y los personajes de los años veinte con los que se encontraba por la noche. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una de Allen: ¡ super recomendable !!!!
Siempre te me adelantas. En tus pensamientos, en tus acciones, y claro, en tus conclusiones… La vida… Qué acumulación de consecuencias…