Cordial, integrado, activo, sonriente.
Y sin embargo un vértigo por dentro, un miedo al que intento aplastar presionando con mis manos. Y una sensación de soledad que hace tiempo que no conozco. Y una lágrima que aplaco. Aún me hago daño.
Deseo de ti. No sólo de tu cuerpo, sino de ti. No sólo de un momento de ti, sino de ti. Deseo de abarcarte, de llenarte toda.
Qué va a ser de mí, si no te tengo más.
deja un comentario
