Benedetti
Ayer, al enterarme algo tarde de la noticia, colgué apresurado un poema de Benedetti, como el que pone flores y velas en algún panteón virtual. Ese ritmo, esa voz, esa sencilla poesía, de alguna forma está en nuestra memoria sentimental, con las canciones de Serrat, o de Nacha Guevara, o de tantos otros. He estado leyendo post en distintos blogs amigos sobre el poeta, y he evocado. La canción “te quiero” (si te quiero es porque sos/mi amor, mi cómplice y todo/y en la calle, codo a codo/ somos mucho más que dos), cantada por Nacha cuando era Nacha, con su voz incomparable, y luego imitada tiernamente por algunos jóvenes románticos guitarra en mano, con mirada enamorada hacia sus novias. Su “Táctica y estrategia” (mi estrategia es/en cambio/más profunda y más/simple. /Mi estrategia es/que un día cualquiera/no sé cómo ni sé/con qué pretexto/por fin me necesites). Conozco poco de este hombre, pero con esa magia de palabras sencillas tenía el don de hacer que cada uno que lo lee sienta que alguno de sus poemas está escrito precisamente para él, en un momento concreto de la vida. Regalar un libro de poemas de Benedetti podía ser casi como declarar tu amor a quien lo recibía.
Desde su voz, esa voz ahora apagada, y como un homenaje a él, y a ti que lo lees, te regalo este poema.
Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.